Explicación de los diferentes tipos de CMS
El primer CMS ampliamente conocido es el sistema FileNet de IBM de principios de la década de los 90 y, desde entonces, son muchas las empresas que han desarrollado CMS para lanzarlos al mercado.
Con el paso de los años, se han desarrollado diferentes tipos de CMS. Se diferencian por su finalidad (caso de uso), su arquitectura y sus modelos de licencia.
A continuación, se describen las principales diferencias entre ellos.
Sistema de gestión de contenidos web (WCM)
frente a
sistema de gestión de contenidos por componentes (CCMS)
- Con un sistema de gestión de contenidos web (CMS web) se pueden crear, editar y gestionar páginas web. Empezaron con páginas HTML que se utilizaban en sitios web externos, pero pronto se empezaron a utilizar también para el público interno en intranets. Estos sistemas se solían centrar en la página, de forma que esta se editaba como un todo. Sin embargo, este modelo presenta limitaciones importantes, ya que lleva a copiar o clonar el contenido, por ejemplo, cuando es necesario mostrar una misma información en dos lugares distintos del sitio web. Los CMS web actuales permiten reutilizar los contenidos: el mismo contenido se puede mostrar en varios lugares sin tener que copiarlo en cada caso.
- Un sistema de gestión de contenidos por componentes (CCMS) se utiliza para gestionar contenidos muy estructurados, como información técnica sobre los productos (por ejemplo, manuales de usuario), que tradicionalmente se ha publicado en formato impreso o PDF. La reutilización del contenido es el principal motivo para utilizar los «componentes» de contenido. Cuando un nuevo modelo de un equipo sustituye al modelo anterior y hay que hacer muy pocos cambios, la mayor parte del contenido se puede reutilizar sin necesidad de duplicarlo. Si, por ejemplo, el manual del Modelo A tiene 2000 párrafos de información, pero solo hay que editar 10 para volver a publicarlo como un nuevo manual del Modelo B, se pueden reutilizar de forma rápida y sencilla los otros 1990 párrafos.
Hoy en día, el caso de uso de CCMS implica mucho más que la impresión y el archivo PDF, ya que es habitual que las empresas también quieran publicar esta información online en forma de páginas web individuales o fragmentos en lugar de publicar un PDF de gran tamaño. Los CCMS se utilizan cada vez más para otro tipo de contenidos distintos a la documentación técnica, como gestión de políticas, procedimientos, directrices, etc., en sectores que no están relacionados con la tecnología.
Como puedes comprobar, ambos sistemas presentan ventajas, y suele ser habitual que las organizaciones utilicen un CMS web para las actividades de marketing y un CCMS para la documentación técnica.
CMS comerciales frente a CMS de código abierto
- Los CMS comerciales son los que se compran a un proveedor. Ofrecen una licencia que hay que pagar (licencia indefinida o temporal) o un modelo de suscripción. Se encargan de crear y mantener el software, por lo que puedes ponerte en contacto con su servicio de asistencia en caso de experimentar problemas y, en función de la gravedad, se acordará un plazo para solucionarlo.
- Un CMS de código abierto es un producto CMS «libre y gratuito». Puedes descargar el software y utilizarlo sin tener que pagar una cuota por la licencia. Hay una comunidad de desarrolladores que lo crea y lo mantiene. Obviamente, que sea gratuito está muy bien, pero ten en cuenta que requiere ciertas habilidades técnicas para implementarlo y mantenerlo (necesitarás recurrir a profesionales de TI). Además, no se puede garantizar que funcione para tu caso particular. Si algo sale mal, dependes de la comunidad o de tu propio equipo de TI para solucionar los problemas.
Este modelo ha evolucionado y, hoy en día, existen algunos productos de código abierto que se pueden utilizar a través de un proveedor de servicios, el cual te ofrecerá una versión administrada de dicho CMS, así como un acuerdo de nivel de servicio.
CMS sin periféricos frente a CMS con front-end
Es habitual escuchar el término «CMS sin periféricos». No es un concepto nuevo. De hecho, varios CMS de principios de los 2000 ya eran «sin periféricos».
Así pues, ¿qué es un CMS «sin periféricos»?
En primer lugar, debemos que explicar que los «periféricos» en cuestión aluden al sitio web (o «aplicación web») que se ejecuta sobre el CMS. Un CMS «sin periféricos» no dispone de un sitio web como capa de presentación, al contrario que un CMS con «front-end» (o interfaz). Un sistema «sin periféricos» presenta el contenido a través de API (normalmente en formato JSON) y esta es la forma principal de distribuirlo, mientras que los CMS con «front-end» entregan el contenido directamente a un sitio web a través de páginas HTML.
Ambos enfoques tienen ventajas y desventajas. Con un CMS con «front-end» se puede editar una página web en contexto, y con un CMS sin periféricos se puede distribuir contenido a varios dispositivos y en diversos formatos. Es por ello que, hoy en día, se promocionan los CMS híbridos, que integran lo mejor de ambos sistemas.
